
Un joven enamorado del amor que llego a vivir en la gran ciudad...
Siempre pensé que cuando llegara a esta ciudad, seria soltero y con el corazón abierto y preparado para encontrar a mi media naranja. Luego de todo lo ocurrido en mi vida sentimental, llegue a la conclusión que mi media naranja se hizo zumo en algún momento de su vida y las fuerzas superiores me mandaron puras cascaras para que me entretuviera y no terminara recluido en alguna clínica de reposo o seminario. Aunque admitámoslo, con cascaras y todo pero se han echo maravillas con ellas por meses. Si les quedan dudas, lean todo mi blog y dejen la pereza.
Lo que he observado estas semanas viviendo en la gran ciudad, es que este no es un lugar muy amigable con el romance. O quizás llegue en una temporada de rompimientos continuos… o seria yo el ave de mal agüero que hizo que las relaciones estables de mis amigos se fueran al mismo lugar donde termino la mía?
Espero que no. Y si es así espero que mis amigos no se lo sospechen.
Al parecer encontrar el amor en una ciudad como esta, es como encontrar un taxi libre en pleno aguacero. Una misión imposible. Los pocos que hay ya están ocupados y empañados de tanto amor que uno siquiera ve quien va dentro. Y cuando llegan al final de la carrera les cobran como si los hubieran llevado a Cafarnaúm.
Supongo que por eso la mayoría prefiere tomar el Trasmilenio, una bluyiniada rápida, barata donde siquiera es necesario tomar las placas del móvil que abordo. Solo se llego a donde se necesitaba en ese momento y luego de llegar al destino el trayecto es fácilmente borrado de la CPU. Y todos felices.
Quizás es el mejor lugar para olvidar las penas del corazón, por que gente bonita, disponible y fácil es lo que hay. Pero por lo evidenciado por mis amigos (No lo digo por mi, aun no he montado en trasmilenio) es un lugar que mato el romance, lo reemplazo por un buen momento que honestamente si en muchas ocasiones no vale ni la pena recordar mucho menos vale la pena repetir.
Aun así con todas estadísticas y esta comparación entre los medios de trasporte y las relaciones afectivas, guardo la fe de abonar tantos matripuntos que me pueda comprar un carrito para mi solito y me lleve llueva, truene, relampague o sencillamente no tenga ganas de seguir caminando solo por esta gran ciudad.
Este es el ultimo Once Upon a Time, ando tan descriptivo y poético estos días que de solo leerme me dieron ganas de montarme en trasmilenio y dejar la webonada
Siempre pensé que cuando llegara a esta ciudad, seria soltero y con el corazón abierto y preparado para encontrar a mi media naranja. Luego de todo lo ocurrido en mi vida sentimental, llegue a la conclusión que mi media naranja se hizo zumo en algún momento de su vida y las fuerzas superiores me mandaron puras cascaras para que me entretuviera y no terminara recluido en alguna clínica de reposo o seminario. Aunque admitámoslo, con cascaras y todo pero se han echo maravillas con ellas por meses. Si les quedan dudas, lean todo mi blog y dejen la pereza.
Lo que he observado estas semanas viviendo en la gran ciudad, es que este no es un lugar muy amigable con el romance. O quizás llegue en una temporada de rompimientos continuos… o seria yo el ave de mal agüero que hizo que las relaciones estables de mis amigos se fueran al mismo lugar donde termino la mía?
Espero que no. Y si es así espero que mis amigos no se lo sospechen.
Al parecer encontrar el amor en una ciudad como esta, es como encontrar un taxi libre en pleno aguacero. Una misión imposible. Los pocos que hay ya están ocupados y empañados de tanto amor que uno siquiera ve quien va dentro. Y cuando llegan al final de la carrera les cobran como si los hubieran llevado a Cafarnaúm.
Supongo que por eso la mayoría prefiere tomar el Trasmilenio, una bluyiniada rápida, barata donde siquiera es necesario tomar las placas del móvil que abordo. Solo se llego a donde se necesitaba en ese momento y luego de llegar al destino el trayecto es fácilmente borrado de la CPU. Y todos felices.
Quizás es el mejor lugar para olvidar las penas del corazón, por que gente bonita, disponible y fácil es lo que hay. Pero por lo evidenciado por mis amigos (No lo digo por mi, aun no he montado en trasmilenio) es un lugar que mato el romance, lo reemplazo por un buen momento que honestamente si en muchas ocasiones no vale ni la pena recordar mucho menos vale la pena repetir.
Aun así con todas estadísticas y esta comparación entre los medios de trasporte y las relaciones afectivas, guardo la fe de abonar tantos matripuntos que me pueda comprar un carrito para mi solito y me lleve llueva, truene, relampague o sencillamente no tenga ganas de seguir caminando solo por esta gran ciudad.
Este es el ultimo Once Upon a Time, ando tan descriptivo y poético estos días que de solo leerme me dieron ganas de montarme en trasmilenio y dejar la webonada
Encontrar el amor está difícil en todo el país, tocará mirar al extranjero? Pero da miedo q termine muerta a manos de un gringo loco :S
ResponderEliminar(lo del gringo x aquel q mató a su esposa)
Buen post, leer el blog se ha convertido en un ejercicio diario (ojo: diario es cada vez que publicas jajajaja)
Bendiciones :*)
ufff me la pusiste difícil nojoda! se me salio la costeña. No, este, entonces jajajaja cuantas muletillas para decir: en estos tiempos el amor esta mas frió que Bogotá y conseguir la persona indicada ufff ya me canse, pero no quiere decir que me he dado por vencida y espero que tu tampoco, que importa si no es la persona ideal cuando se pasan momentos hermosos, la vida es una sola y tenemos que vivirla y disfrutarla al máximo, no quiero sonar desesperada pero compartamos nuestros días con ese alguien que no nos mata de amor pero que al menos nos hace reír.
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