diciembre 30, 2009

LLEGO OTRO "TREINTAYUNO"



Creo que hasta hoy me di cuenta cuando miré el calendario y vi la cantidad de lucecitas por toda la ciudad, se nos fue otro Diciembre. Lo siento, pero nuevamente se pasaron doce meses volando, para aflorar nuevamente a esta maravillosa, alegre, esperada, pero también, jarta época del año. Pero, ¿por qué expresarme así de la época favorita de muchos de los seres humanos?

Primero: porque en diciembre usted sufre de cargo de conciencia. Si no se ha dado cuenta, el año se pasó y no ahorro nada. No tiene ni la moto, ni el carro, ni la casa, ni la novia, ni la finca que se prometió tener el año pasado. Si, esas metas que usted se trazó mientras se atragantaba con las doce uvas, intentando atinar a la cuenta regresiva de fin de año de la emisora local, entre sirenas, pitos y matracas, el 31 de diciembre pasado.

Aunque cabe aclarar también que puede sentirse eximido del fracaso del dichoso agüero, porque nunca tendremos la plena seguridad en qué momento exactamente, debemos atragantarnos la garganta con uvas. Acaso será, ¿doce minutos antes del nuevo año? ¿Los primeros doce minutos del nuevo año? ¿Seis minutos del año que termina y seis minutos del nuevo año? No lo sé yo tampoco. Si alguien lo sabe, con una razón diferente a "porque lo dijo su abuelita", háganos la caridad de hacer llegar esa información lo más pronto posible a nuestra revista.

Pero mientras tanto lo que si puede tener por seguro, es que luego de mirar el calendario y ver que no tiene nada de lo deseado, podría llegar a pensar que las pinches doce uvas no sirvieron para nada o por lo menos hizo algo mal de la famosa costumbre navideña (y eso que alguna vez se las trago con todo y pepa, para ver si le surtían efecto).

Segundo: diciembre nos trae a muchos una misión (al mejor estilo de misión imposible), como lo es el decorar su hogar para las fechas navideñas. Y es que uno puede llegar fácilmente a gastarse casi cuatro días poniendo por toda la casa pasto sintético, luces de colores que bailan al son de quien sabe qué, muñecos de nieve falsos, cálidos y sólidos, “papás Noel” haciendo las cosas más ridículas, solo por mencionar el infinito de “pendejaditas” que se pueden utilizar en la tarea de decorar, durante cuatro días una casa.

El objetivo: Hacer que el aposento de uno, sea el más bonito de la cuadra. Eso si, camuflando el ideal de hacer que la vecina del lado se “muera” de la envidia, de ver como se tiene buen gusto y plata, para ponerle luces a la casa hasta en el inodoro.

Tercero: ¿Qué sería de diciembre sin la famosísima e infaltable ancheta? Esta sub- categoría de obsequio, barata y mal envuelta, que solo sale al mercado en diciembre, que tiene la cualidad de desentonar con los regalos recibidos de tantas primeras comuniones, bautizos y matrimonios, es un obsequio que jamás podría faltar.

Además ya es una costumbre fingir sorpresa y hasta agradecer, la misma infeliz canasta de todos los años, con una botella de vino barata, una caja de galletas y una que otra bobadita dependiendo del tamaño de la canasta. Todo delicadamente decorado con un moño en cinta de regalo en la parte superior, en un pliego de papel transparente y ruidoso.

Pero, ¿qué pasa puertas adentro con esta dichosa ancheta”? El vino se acaba en un par de minutos con las visitas inesperadas que llegan a acabar con las hayacas de la familia. Y por lo general, la canasta nunca tiene lugar en la casa, así que la manera menos cruel de deshacernos de ella es empacándola en compañía de las galletas y otro vino que encontramos en la alacena, para regalársela a la vecina del al lado. Si, la misma que está verde de la envidia de ver la decoración navideña que logramos en cuatro días. Obviamente esas galletas, el vino y la canasta, seguirá haciendo su recorrido por todo el barrio.

Cuarto: el espíritu navideño se mete en los corazones y hasta en las camas. Es casi un rito que mucha gente se levante a las cuatro de la mañana a ir a la iglesia, cosa que me parece poco sabia teniendo en cuenta que esas mismas personas están de vacaciones y pelearon durante los once meses anteriores de lunes a viernes, cuando tenían que madrugar a las seis de la mañana.

Quinto: la oleada de pólvora en las calles de la ciudad es realmente violenta. Si, esa que usted no sabe si correr o taparse los oídos para que no le quede un pitico súper jarto en el tímpano. Y lo peor de todo es que toda la vida hemos vivido con ella y siempre están repitiéndonos el “No se tape los oídos que queda sordo”.

Sexto: nunca he visto a Papa Noel. Y si lo viera, lo asesoraría con el abogado más sanguinario que exista. Es más, yo me ofrecería a pagar los honorarios del abogado y hasta me involucraba con todo el proceso jurídico, así no sepa nada de leyes, porque esa demanda daría más plata que las mismas pirámides.

Y es que el asunto es elemental, a ese pobre hombre le han “cagado” (perdonen la expresión) más su imagen que a cualquier otro personaje. He visto tanto Papa Noel “pachuco” patrocinando descuentos de jeans y zapatos en las calles, que me da pesar con el viejito original. Además, si existe un Papa Noel verdadero, con todo el dinero que recogerá de las demandas, tendrá platica suficiente para hacerse unas cuantas lipos, mandarse a podar la barba y templarse las arrugas, pero sobre todo cambiar de trabajo.

Séptimo: algo que sencillamente nunca puede faltar un diciembre que se respete, es a Kevin McCallister, interpretado por Macaulay Culkin, en Mi Pobre Angelito uno y dos en todos los canales nacionales de televisión. Desde que tengo uso de razón he visto a esos dos ladrones intentar atrapar a ese niño hiperactivo al igual que el coyote con el correcaminos y jamás lo han logrado.

En diciembre son claves los trabajos de la temporada, ese es el octavo punto. Señoritas y jóvenes sin el menor conocimiento de moda, contratados en las tiendas de ropa para asesorarnos en la compra de “el estreno”, costumbre que no se a quien se le ocurrió (seria de los mismos creadores de las doce uvas), pero que todos intentamos seguir al pie de la letra. Posiblemente quien empezó con esta moda de estrenar en esta época pudo haber sido algún dueño de almacén, quien decidió seguir vendiendo las mismas cosas a un mayor precio, pero con vendedores de pésimo gusto.

Noveno: en diciembre otros que entran trabajar (honestamente se deberían tomar una vacaciones indefinidas), son todos aquellos cantantes recicladores. Guayaba, Mango, Iván, Pebbles, Bambam y no bastando con eso, los factorazos. Lo malo no es que canten, o que nos tengamos que “calar” durante todo un mes sus melodiosas voces en todas las tiendas, esquinas o emisoras. El asunto es que cantan las mismas canciones que sonaron toda la vida. Lo único que cambia es el color de la camisa y los pasos de la coreografía. Bueno en el caso de algunas orquestas, las niñas suelen perder tela de sus vestidos, como Iván arrugas de su cara.

Bueno, por lo menos sé como es la cara de Iván. Pero alguien la ha visto la cara al niño que todas las navidades en un villancico, con la voz más chillona del mundo le pregunta a su mamá donde están los juguetes. En tantos años y esta señora no .ha encontrado trabajo digno para comprarle así sea un trompo al niño, por Dios

Décimo: ¿a alguien le puede salir por lo menos afinadas tres frases de “Noche de Paz” o es solo un villancico exclusivo para niñas o para niños sin testículos? En los villancicos se hablan de pastores, pero vale la pena aclarar también que no quedan pastores. Primero porque unos son desplazados de la violencia y andan por acá buscando trabajo. Segundo, porque otros entregaron las armas y se reinsertaron a la sociedad.

Y, “ven a mi casa en esta navidad” es el único villancico que queda perfecto, por que irremediablemente llego la dichosa época, así de paso brujea las decoraciones y las luces que me hizo poner mi mamá por toda la casa durante cuatro días.

Por ahora todo está invadido de adornos, muñecos luces y de un espíritu al que llaman navidad, que nos toca a todos, así no hubiéramos cumplido ni la tercera parte de nuestras metas del año. Prepárese para escuchar la música que ha tarareado durante toda su vida, y como última recomendación para el fin de año embutase no doce, sino trece uvas y el próximo año por estas fechas me cuenta si de esta manera si funciona el dichoso agüero.

SE ME OLVIDABA... ¿FELIZ AÑO?
QUE YO NO ME ARMO PELICULAS!!!
Es bueno ver una película colombiana, sin coca, pobreza y soldados muriéndose de hambre. Ahh!!! Y a Natalia Paris actuando. ¿Quién lo creyera? Graciosa, entretenida y colombiana hasta los tuétanos. Aunque a veces subestima la audiencia, hay que admitirles que la historia es bien… bien particular

SHERK EN NAVIDAD:
WTF? Qué fue eso?. O mejor. Porque hacen eso?

BRING IT ON: FIGHT TO THE FINISH
Una nueva película de porristas y en esta particularmente venden a las latinas como unas nenas con la única capacidad de vestirse como unas zorras?. Los porristas nuevamente en esta saga son unos pirobos snob, tontos y peeeesimos actores.... Hemos decaído, hemos decaído. No pierda su tiempo y su dinero… go! Wildcats

ALL ABOUT STEVE
Sandra Bullock. Demostrando que lo suyo es la comedia romántica. Solo que se ve algo… joven? Y rubia?. Pero entretenida. Es ese tipo de películas en las que uno se puede llegar a sentir taaaan identificado!...que te encantan!!!!

500 DIAS JUNTOS
Otra película rosa que nos deja… con la deliciosa y mortificante sensación de soltería ilimitada. Algo así como la lección 2345. Para saber si están en una relación. O sencillamente saliendo....

THE PRINCESS AND THE FROG
Feliz. Una princesa sin corona, inteligente y negrita. Un príncipe pobre, abiertamente vagabundo y completamente vago. Diablos, amo las películas rosa... Hasta en muñequitos!!!

WHERE THE WILD THINGS ARE
Una historia corta e infantil, con un trasfondo implícito entre mucho pelo y algo pintoresco. Porque dentro de cada uno de nosotros, hay uno de ellos. Aunque no dice mucho, por momentos sentí viendo Alicia en el país de las maravillas y yo era el conejo del sombrero

diciembre 23, 2009

NO PASE, CUIDADO CON EL PERRO




Luego de un romántico post, del cual no recibí respuesta alguna. Donde dejar entrever lo patético que puedo sonar de madrugada y con necesidades sorprendentes de afecto. Durante estos días he meditado sobre el tema y empecé a maquinar una serie de preguntas y a negarme las mismas respuestas

¿Será que no le gusto?... ¿Pero porqué?... ¿Tendrá a otra persona?... ¿Será que le dijeron algo malo mío?... ¿Mi desodorante no funciona?... Hijuemil idioteces que se pueden pensar en un ratico de letargo mental, todo por no lograr que la persona que me gusta, me pare bolas

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Y es que el hecho que nos pararen bolas, de alguna manera se convierte mágicamente en nuestra misión en la vida, o por lo menos en nuestra meta de la temporada. Conquistar a quien se rehúsa a ser conquistada. Pero eso si, haciendo caso omiso a las respuestas más que obvias -No, usted no le gusta, sencillamente porque no es su tipo y probablemente tenga otra personas que si le gusta (O al menos le está cayendo). No creo que en esta ciudad hayan dicho algo bueno suyo. De lo contrario estaría detrás suyo y lo del desodorante... Deje el show -

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Después de todas las relaciones que he tenido, las buenas, las malas, las corticas, las peores, las suicidas, las abusivas, las abusadas, las idealizadas, las divertidas y de todos los intentos de relaciones que han pasado por mi cama, por mis años y mi vida, he aprendido un chorro de cosas, lo que quiero, lo que no me soporto, lo que puedo aguantar, en lo que puedo ceder y lo que ni por el carajo haría. Aunque debo confesar que este tema, si es algo que me ha costado trabajo entender, pero gracias tanta metida de pata, estoy captando

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Mi querido lector, hay algo a lo que debemos tener cuidado. Y no necesariamente es a la AH1N1, tampoco a los precios altos en esta navidad, a las intervenciones televisadas de Chávez o al alcohol adulterado. Debemos aprender a huir de manera despavorida de inmediato frente al letrero “No pase, cuidado con el perro” Especialmente si está colgado en el cuello de una persona que nos ha llegado a interesar

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No sé si es terquedad absoluta o extrema estupidez la que nos hace creer que somos capaces de luchar con puños y patadas si es preciso, para entrar al corazón de alguien, cuando en algún momento hemos recibido todas las señales que indican, que no vale la pena siquiera saltar la cerca.

Porque lo único que vamos a recibir, es un mordisco y una arrastrada de un Rottweiler furibundo, que lo único que le interesa es todo… menos nosotros

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Han sido tantos los desaciertos sentimentales que he tenido. Que he decidido dejar de quemar los cartuchos y de someterme por voluntad propia a la humillación de tolerar, esperar y hasta suplicar con el bóxer puesto, el cuerpo aceitado, el látigo en la mano y una pila enorme de razones suficientes para que estén conmigo. Cuando es evidente que no les intereso ni para sostenerle el vaso en una fiesta

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Muchas veces he dicho, que “El que demuestra el hambre no come”. Y también he dicho que si aplicara todo lo que puedo escribir de las relaciones, sencillamente ustedes no tendrían como divertirse con lo mal que me sale todo por ahora. Pero, siendo muy honesto, me preocupa que nuestra comprensión lectora este tan jodida. Porque cada vez que nos encontramos con una situación de. “No pase, cuidado con el perro”. Entendemos el mensaje directamente inverso. “Siga, esta también es su casa”

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Podría ponerme de claro ejemplo. Luego de terminar la trillada y tormentosa relación con mi machucóndededopequeñodepieizquierdo, siempre había dado por sentado que volveríamos. A pesar de saber que iba en su ventitrigesimo noviazgo luego de haber terminado conmigo, ya convivía con su galán de turno, y ya iban por su cuarto hijo. Necesite alrededor de 2 años y un cambio de ciudad para darme cuenta que no era sano mentalmente estar guardándole un pedacito en mi cama a algo que sencillamente no tiene ni las mas mínimas intenciones de dormir conmigo

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Con “La Cosa”, fue exactamente igual. Un año de labor de inteligencia. Realización de actividades poco ortodoxas y costosas, ¿Para qué? Para nada. Todo termino en una bochornosa trifulca, en la que termine hasta herido, en boca de los demás y con el ego en el fondo del último vaso de Vodka de mala calidad de una barra libre

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Y qué decir de la musa inspiradora de mi último post. Nada. Deje mi corazoncito frente a propios y extraños en mi blog, mientras ella hoy me trata algo si como un hermanito menor con problemas de aprendizaje. De seguro, esta situación no es algo que me pasa solo a mi. Estoy seguro que a usted también la ha pasado el querer algo pero no poder tenerlo

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Y es que al parecer. El hecho de ver el terreno completamente peligroso, con un Rottweiler del tamaño de un caballo baboso. No es suficiente aviso como para hacernos entender que no nos metamos con esa persona. Que no tenemos nada que hacer, que ni para que perdemos nuestro valioso tiempo de vida ilusionándonos con algo cuando todo indica que no hay nada, ni un mapa, ni una brújula siquiera una señalización para encontrar algo que parece estar más perdido que el hijo de Limberg

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Como decimos coloquialmente, es más fácil comprarse un perro para darle afecto que ganarse el corazón de alguien. Así ese alguien lo tenga en venta para todos, menos para usted. Entonces luego de analizar lo rimbombante de mi situación, donde me sentía como un completo incapacitado sentimental por querer que por cosas del destino no quiere dejar a mi lado. Me surge solo una reveladora idea que podría aclarar de manera brillante todo el panorama. Podremos estar con las personas queramos solamente que esto pasara en muy especiales ocasiones cuando podamos. Solo espero que cuando eso ocurra, tenga una cámara en mano para tomarme una foto. Y mostrarles la evidencia que soy capaz de saltar la cerca cuantas veces quiera, pero quien siempre sale mordido es el Rottweiler.


Yo no me armo películas!!

Luna Nueva. La reacción y actividad clásica de la zunga humanidad. Llego uno más bronceado, con más músculos y más joven. Y ellas deliran mandando al olvido al pobre palidito que duro toda una película completica enamorando a una zunga más, que tiene el descaro de coquetearle a cuanta especie sobrenatural aparezca en la pantalla. Definitivamente una adaptación, nunca podrá igualar a la obra original. Lo que está claro es que en algunas partes de la película vi escenas tan empalagosas, que sentí como si tuviera una torta con mucha crema en toda la cara. Sensación que me encanta!

diciembre 12, 2009

CONFESION DE UN HONGO AMANECIDO EN EL BAÑO




Son exactamente las tres y media de la mañana. Mi sueño acaba de ser atacado violentamente por una escuadra de compañeros del trabajo que llegaron al apartamento luego de estar en el concierto de Chocquibtown. Además, acabo de hacer un par de llamadas fallidas (supongo que el detalle que sea de madrugada aumento sustancialmente el hecho de que las mismas fueran un fracaso). Y Como no tengo ánimos ni de oler un cigarrillo y gracias a la insistencia etílica de mis compañeros, me vi obligado a encerrarme con Juancho en el baño a escribir este nuevo post, al fondo escucho la exquisitez sonora de los cantores de Chipuco. Adentro de mi cabeza retumban una y otra vez todas las escenas vividas esta semana, que al parecer todas juntas, me terminaron desembocando acá.

Hace unos días escribí en mi Twiter una frase que le gusto a muchas de las personas de mi Facebook. Es más, recibió un sin número de críticas positivas y alguna que otra pregunta capciosa (de los menos confiados) preguntándome de donde saco las cosas que escribo en mis estados o en esta página. Esta frase decía algo como “EN LA VIDA HAY ACONTECIMIENTOS PARTICULARES QUE NO DEBEMOS DEJAR PASAR. COMO UN TRAGO GRATIS, UN AMANECER ARRUNCHADO Y UNA PERSONA ESPECIAL”. Creo que llego la hora de empezar por aclarar este punto. Siempre acepto los tragos gratis, no hay experiencia más bacana que amanecer arrunchado y mi querido lector, encontré a una persona especial. El problema es esta persona cree que soy un especial idiota.

Soy fiel partidario de la sabia y brillante teoría popular que dice “El que demuestra el hambre, no come”. Pero creo que las mariposillas que pensé sentir en el estomago no anunciaban una posible relación. Anunciaban una próxima temporada de hambruna. Porque una vez más he comprobado que soy el mejor espanta relaciones de los cinco continentes.

Desde mi perspectiva de colombiano promedio hecha culpas, todo es responsabilidad de la educación en Colombia que sigue empeñada en hacer obligatorias materias tan pendejas como Etica y valores, Catequesis o hasta la misma Fisica o Química. Cuando lo que muchos necesitamos es aprender cómo funciona la química en las personas, como la física puede unir parejas y que tan ético es tragarnos de personas que religiosamente podrían ser nuestro paraíso en el infierno, debería existir una materia que se tratara específicamente del amor para que muchos de nosotros no tuviéramos que reprobar el tema. Aun así estoy seguro que si existiera esta materia, de seguro también me rajaba.

Me he dado cuenta por lo trascurrido esta semana, que mi especialidad no es el acoso sexual, mucho menos hacerme desear. Tampoco es el dar explicaciones posteriores a hechos que parecen incriminadores pero que en realidad son mal interpretados. Pero dígame quien sabe?. Quien entiende a esta humanidad por dios. Tengo un salpicón de sentimientos. Tengo tristeza mezclado con rabia y decorado con chispitas de decepción.

Está claro. Si llamas mucho, más de dos veces al día. Eres un desocupado, un intenso que no tiene nada más que hacer. Alguien que necesita una vida ajena para ocuparse. Pero si no llamas y haces todo lo posible por hacerte desear o al menos cruza dedo para que al menos regrese una llamada. Eres un abierto, despreocupado y vale huevo de la relación.

No sé porque me siento tan triste por haber perdido una buena posibilidad de joderme la vida como tantos amigos que tengo con una relación con dramas, reconciliaciones, regalos y celos. Tal vez es porque siento, que disfrutaría con ella todos estos dramas sentimentales. Estoy seguro que todo seria solucionado con sus chistes malos, con una taza de Chococrispis con leche entera, un pedazo enorme de torta de la Gelateria mas cercana o sencillamente con su encanto natural para que todos los niños le adoren. Hasta yo.

Quizás, me lo decía un amigo. Yo este viendo muchas cualidades en una sola persona. Posiblemente no sea perfecta. Pero no me interesa, porque estoy seguro que es como ese trago gratis, o un par de amaneceres arrunchado. Encontré a una persona especial y es una situación excepcional. Tanto que quisiera tenerla por mucho tiempo a mi lado. Tan solo si entendiera que yo no soy excepcionalmente perfecto, quizás particularmente torpe y de malas, que no tengo las diez mil cualidades, ni más de uno setenta, que mi Facebook es un espacio libre de expresión y que mi este blog no es un show lleno de drama. Solamente la manera más honesta de decirle al mundo lo que siento. Y a ella, frente a todos ustedes, lo mucho que me importa.


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